22. ¿La corrupción es innata al ser humano? - El Despertador Consciente

22. ¿La corrupción es innata al ser humano? - El Despertador Consciente

Audio no disponible. Inténtalo más tarde.
Preparando para la descarga

Preparando audio para descarga.

Escucha patrocinada. El audio empezará en pocos segundos...

Escucha sin esperas

Hazte Premium

X

Descripción de 22. ¿La corrupción es innata al ser humano? - El Despertador Consciente

corrupción sociedad sistema valores empatia ladrones político despertar conciencia impunidad integridad principios consciencia económico corruptos robar avaricia corrompida falta de vigilancia


Este audio le gusta a: 4 usuarios

Comentarios

_('Imágen de usuario')
El Despertador Consciente

Hola Jose Ignacio, ese es un buen punto de vista y te puedo decir que lo comparto en cierto sentido. Estoy de acuerdo en que la maldad (o los actos mal intencionados) forman parte de la naturaleza humana y hasta animal. De hecho, incluso a un nivel evolutivo y espiritual, en nuestro mundo dual, la maldad y la corrupción "deben" existir porque de no ser así no podríamos aprender de ello. No puedes entender el odio si no lo has sentido alguna vez, igual que con el amor, y probablemente no podrías entender el uno sin el otro al mismo tiempo. Es decir, esto podría casi justificar la corrupción en un primer grado, el problema quizás es cuando nos damos cuenta que la corrupción no tiene un castigo o simplemente le cogemos el gustillo. La verdad es que es un tema complejo pero como decía, se puede luchar contra él aplicando la empatía. He leído tu blog y lo expones de manera brillante, enhorabuena. Estoy de acuerdo en que la empatía no ofrece una percepción real del dolor o los sentimientos del otro porque cada experiencia es única en cada individuo, pero creo que la función de la empatía no es tanto darnos una copia exacta de los sentimientos del otro, sino una idea aproximada de la que se puede aprender. Es decir, si veo cómo alguien sufre por un dolor físico o emocional, la empatía debería permitirte aprender de ello para intentar evitar que te pase lo mismo que al otro, así como entender que es algo que no está bien provocar en los demás. La premisa debería ser esa de "lo que no quieras para ti no lo quieras para nadie". Y ahí es donde creo que la empatía puede ser realmente útil. Muchas gracias por el comentario y por la reflexión! Enhorabuena por tu blog!

_('Imágen de usuario')
_('Imágen de usuario')

Hola Raúl. En primer lugar gracias; gracias por aportar tu cadenciosa voz y tus pensamientos al conocimiento, o quizá mejor dicho a la reflexión global. Excelente título “El despertador consciente” Me gustaría aportar, con tu permiso, una visión un poco más extrema a este tema sobre la corrupción, visión que puede ser extrapolada a cualquier aspecto de la vida. Permíteme partir de la premisa de que la naturaleza, lo natural, engloba también el comportamiento animal irracional y el racional, quiero decir, que todo lo que ocurre en el mundo, incluso las guerras, la corrupción, la codicia, la paz o el amor son parte de la naturaleza, por lo tanto hablar de corrupción es referirse a un proceso cognitivo natural. Probablemente, muchos no aceptarán este principio a bote pronto, pero si no es natural, qué es. El ser humano ha conseguido, evolutivamente hablando, desarrollar un cerebro racional, -el neocórtex, donde se procesan los pensamientos, donde se razona la información- esto nos ha permitido, perfeccionar el lenguaje y con ello compartir más rápidamente cualquier conocimiento; también nos ha capacitado para establecer normas de comportamiento social, paradigmas que en ocasiones aceptamos como principios innatos sin que realmente sean así (ver el experimento de los monos y los plátanos). Hablas de la empatía como un sistema auto-regulador de la maldad, un freno que impide que los malos sean muy malos, pero como en todo, hay quien desarrolla este mecanismo de manera enriquecida como pueden ser las personas altruistas, y hay quien lo tiene prácticamente apagado como sería el caso de los sociópatas o psicópatas. Los corruptos no son empáticos, lo son muy poco o lo son mal. También hay que entender que la empatía es un poco un fraude pero de eso podemos hablar en otro momento o mirar una cosa que escribí el otro día sobre el tema “Desenmascarando la empatía”. http://mena.nom.es/blog/desenmascarando-la-empatia/ Con todo esto quiero explicar y no sé si lo consigo, que la corrupción, como tantos otros “defectos del ser humano” además de ser atribuciones humanas naturales, son incorregible dentro de la coyuntura social actual, ya que su enmienda pasa por que los mismos corruptos establezcan sistemas de policía, es decir, poner las cámaras mirando hacia dentro. También podríamos decir que los que “despertamos” podemos hacer fuerza para que estas cosas no sucedan, pero los que de verdad tienen que despertar no oirán nunca nuestra voz y si lo hacen, procrastinarán con toda su fuerza para no despertar. Permíteme ser pesimista, pero esto no tiene “arreglo”, es así, y como se acepta una enfermedad crónica, se debe aceptar, disfrutar y aprender del devenir de la vida. Un saludo y nuevamente gracias. José Ignacio Mena - www-mena.nom.es

_('Imágen de usuario')

Usamos cookies para que la web funcione, personalizar contenido, analizar trafico, mostrar anuncios personalizados y para integrar redes sociales. Compartimos información con nuestros partners de analítica, publicidad y redes sociales para el registro. Si pulsas “Aceptar” o continuas navegando, aceptas su uso.


Más Información