Andromeda Alfa

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No digas que fue un sueño

¡Hola! En "No digas que fue un sueño" estamos haciendo un llamamiento particular para que nuestro aquelarre crezca con tu presencia. Hemos visto que te interesan el misterio y las otras realidades, y por eso queríamos invitarte a que pasaras a visitar nuestro podcast, ya que necesitamos más gente curiosa para contarles más historias ocultas sobre apocalipsis, fantasmas, brujas, robótica y muchos más secretos. Queremos hacer crecer nuestra familia y gente con tu perfil es a quien regalamos escoba y varita sin pedir nada a cambio, sólo darnos una oportunidad para escuchar nuestro humilde programa y si consideráis que os gustaría formar parte de nuestro singultar oráculo de oyentes, estáis invitados a mucho placer. Un abrazo de todo el equipo y esperamos verte por "No digas que fue un sueño", aquí, en ivoox. www.nonoslodigas.com

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Este mensaje no era para usted. P

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Adelante la Fe ADELANTE LA FE El «resto fiel» 11/07/17 12:26 AM por Germán Mazuelo-Leytón Recuerdo muy bien que al filo del siglo pasado, varios escándalos sacudieron la fe de muchos católicos. Hace poco me llegó un correo electrónico en el que un lector se muestra tremendamente escandalizado, hundido, según expresión suya, por la continuidad de esos escandalosos hechos que afectan sin lugar a dudas al conjunto de la Iglesia, en virtud del dogma de la comunión de los santos. I. La Iglesia tiene mucho de divino y mucho de humano, y en este campo humano, es fácil que se den escándalos, abandonos y decisiones lamentables, debidos a la frágil naturaleza humana. He dicho que la Iglesia tiene de divino, todo lo que remonta a Jesús, por tanto es divina su doctrina, la manera de honrar a Dios, los sacramentos que administra, su organización, todo ello es verdadero, hermoso, noble, santo, inmutable. La mano destructora del hombre no puede tocar nada de esto, el polvo de los siglos no puede cubrirlo, el hálito nefasto de las revoluciones no puede destruirlo. Pero la Iglesia tiene también su elemento humano, Jesús no eligió a los ángeles del Cielo para sucesores en su misión, libre y voluntariamente escogió un grupo que llevaba en sí las propiedades buenas y malas de aquella raza judía. De todos los pueblos escoge para sacerdotes, un grupo de hombres, que tienen las virtudes y los defectos de su raza, de su época, de su familia. Aún vivía Jesús en el mundo cuando aparecieron las primeras manchas en la Iglesia, de entre millones de hombres Cristo eligió Doce para que fueran sus Apóstoles y de ellos uno fue traidor, otro precisamente el que iba a recibir el supremo poder de la Iglesia, en los momentos difíciles y decisivos, abandono la bandera huyendo cobardemente, fue Pedro. Si hubo escándalos y tropiezos en la Iglesia cuando el Hijo de Dios estaba todavía de manera visible en la Iglesia, ¿por qué maravillarnos de que los haya habido también más tarde en el decurso de la historia y de que los haya todavía aun?, y si el Hijo de Dios no desechó a Pedro por haber tropezado, es lícito que el hombre moderno falle y condene con suficiencia farisaica a la Iglesia, cuando en algunos de sus ministros se notan los tristes rasgos de la naturaleza humana. Los escándalos de algunos prelados y fieles católicos son precisamente un valioso argumento a favor de la santidad de la Iglesia, ya que dichos abandonos dan a entender que las exigencias de la Iglesia siguen siendo muy altas, sublimes, y que muchos cristianos, a pesar de su buena voluntad son demasiado débiles en su naturaleza para cumplir adecuadamente el ideal de la Iglesia, ante lo cual uno tiene que recordar lo que Jesús decía a sus oyentes, refiriéndose precisamente a los sacerdotes de Israel de su tiempo: Haced lo que ellos os enseñan, pero no les imitéis en su conducta [1]. Pero hay, muchos que olvidando esas palabras del Señor también que se escandalizan de que se denuncien los pecados de la Iglesia, también olvidando que a lo largo de la historia de la Iglesia, muchos santos canonizados los denunciaron: A veces el lenguaje era fuerte, inusual en nuestros días, como cuando Santa Brígida, no vacilaba en denunciar a un Papa relajado con términos como «asesino de almas, más injusto que Pilatos, y más cruel que Judas».[2] II. Desde sus inicios, la Iglesia de Cristo, siempre tuvo que enfrentar a sus enemigos, que desde las esferas del poder temporal y desde sociedades fundadas en el misterio, han buscado su aniquilación. Es «el misterio de la iniquidad» explica San Pablo,[3] que sirviéndose normalmente del «impío», es decir, de aquellos hombres que se prestan a ser sus secuaces e instrumentos de su acción en la historia, y que opera a la sombra, para obstruir o destruir, la obra del Señor. En su Carta a los Efesios [4], lo dice de una manera más explícita: «nuestra lucha no es contra la carne y la sangre —es decir, contra dificultades o enemigos de orden humano, natural—, sino contra los Principados, contra las Potestades, contra los Dominadores de este mundo tenebroso, contra los Espíritus del Mal que están en las alturas».[5] Pero ha sido en los últimos siglos, y particularmente en estos días cuando la Iglesia Católica está recibiendo los mayores ataques y persecuciones. Ya decía el Papa Pío XII: «En estos últimos siglos [el enemigo] trató de realizar la disgregación intelectual, moral y social de la unidad del organismo misterioso de Cristo. Quiso la naturaleza sin la gracia; la razón sin la fe; la libertad sin la autoridad; a veces, la autoridad sin la libertad. Es un ‘enemigo’ que se volvió cada vez más concreto, con una ausencia de escrúpulos que todavía sorprende: ¡Cristo sí, Iglesia no! Después: ¡Dios sí, Cristo no! Finalmente el grito impío: ¡Dios ha muerto! y hasta ¡Dios jamás existió!».[6]

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Yo aventuro algo peor y más triste. Porque de esos temas también se puede cuestionar, en tanto que se les someta a a la lógica exigida en cualquier reflexión. Y tampoco lo hacen. Creo que, simplemente, les vale con ser "fan" y oír una voz de fondo —como quien oye llover— salteada con alguna sentencia campanuda, de vez en cuando. Algunas afirmaciones "teológicas" (sic) en ese podcast han sido de tal puerilidad que hasta un ateo con conocimientos elementales sobre el cristianismo podría rebatirlas. Sobre todo es palmaria la incoherencia. En fin. Aquí cualquiera se fabrica su religión "frankenstein" a medida de sus caprichos, por encima de siglos de pensamiento, teología y doctrina.

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Andromeda Alfa

Exacto. La pasión y muerte de Jesucristo no tendría ya sentido. No han salido en mi defensa porque la mayoría de la gente no se para a pensar en esto, sólo les interesan los temas de fenómenos paranormales, ovnis, etc..

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Tiene narices que los "jesusianos" jaleadores sugieran que Jesús habló de la reencarnación y que a la vez la defiendan como la vía de la redención humana. Si tan importante fuera, no quedaría en un oscura mención. Esa defensa de la reencarnación es negar el cristianismo, punto. Es convertir la muerte y resurrección de Jesús en un accidente y negarle todo valor trascendental. No entiendo cómo tan pocos oyentes han salido en tu defensa.

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Reina

Grande Andrómeda Alfa en tu lucha por aclarar la verdad

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Andromeda Alfa

En cuanto a que Jesús habló veladamente de la reencarnación, permítame que no lo comparta. Los judíos de entonces habrían tenido menos dificultad en entender la reencarnación, que en entender que era Hijo de Dios, y sin embargo lo dijo sin veladuras, lo que le iba a costar la muerte en cruz, y sin embargo lo dijo bien clarito. Jesús no estuvo en la India. Se desprende claramente cuando como se narra en los Evangelios, se negó a exorcizar a la hija de la mujer sirio fenicia, porque como El dijo: "sólo he venido a salvar a las ovejas perdidas de la casa de Israel..." , por tanto no sé que se le había perdido en la India. Y mucho menos que fue allí para aprender de los maestros iniciados...pues era el Hijo de Dios y nada tenía que aprender de nadie, esto por pura coherencia. No es digno de crédito quien habla de las veladas referencias que hizo Jesús a la reencarnación, y deja para otros momento sus argumentos y citas evangélicas.

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Andromeda Alfa

NO ES UN MUDRA DE PODER: Los primeros iconógrafos utilizaron un repertorio de gestos de las manos al representar a Cristo, a sus santos y a los ángeles. En los iconos de la Anunciación, el arcángel Gabriel se muestra con la mano levantada en la forma en la que los retóricos romanos la alzaban indicando que estaban a punto de comenzar una oración importante. Este gesto puede verse incluso en el icono más antiguo sobreviviente Anunciación, y los himnos que se cantan en la liturgia hacen énfasis en las noticias importantes que Gabriel anunció a María, por lo que el gesto de la mano propio del orador que anuncia un hecho importante es más que apropiado. Este significado del gesto relacionado con la oratoria clásica es la fuente original de la que se desprende el motivo iconográfico que muestra a Cristo elevando su mano en la actitud propia del orador, ya que Él, más que nadie, tiene en efecto algo importante que decir. En principio, en prácticamente cualquier representación ortodoxa cristiana o católica de Cristo, la mano derecha de Jesús en los iconos se muestra inequívocamente levantada en actitud de bendecir. La gestualidad de la mano que bendice remeda las letras “IC XC”, una abreviatura de cuatro letras, ampliamente utilizada, de las palabras griegas Jesús (IHCOYC) Cristo (XPICTOC). En la iconografía ortodoxa griega, lo mismo que en la iconografía cristiana temprana, la gestualidad de la mano que bendice remeda las letras “IC XC”, una abreviatura de cuatro letras, ampliamente utilizada, de las palabras griegas Jesús (IHCOYC) Cristo (XPICTOC). La mano que bendice reproduce, gestualmente, el Nombre de Jesús, el “Nombre sobre todo nombre”. Pero además, los tres dedos de Cristo, así como deletrean “I” y “X”, también representan la Trinidad y la Unidad de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, así como la unión de los dedos pulgar y anular de Jesús no sólo forman la letra “C”, sino que además dan fe de la Encarnación, la unión de las naturalezas divina y humana que se encuentran en el cuerpo de Jesucristo.

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Muchas gracias por el consejo, Hoonlyds. Le haré caso.

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